Monasterio de la Anunciación

El monasterio de nuestra señora de la Anunciación se encuentra en Santo Domingo de la Calzada.

monasterio de nuestra señora de la anunciacion

Don Pedro Manso de Zúñiga, Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada, el que fuera confesor de Santa Teresa de Jesús, fue el fundador de esta Abadía.

Las monjas cistercienses que lo habitan proceden del Monasterio de Santa María de los Barrios en Abia de las Torres (Palencia), quienes se trasladaron a Santo Domingo de la Calzada en 1610, fecha en la que se inició la construcción del nuevo monasterio, permaneciendo en la localidad riojana en una casa contigua a la ermita de Nuestra Señora de la Plaza hasta que se concluyeron las obras del monasterio en el año 1621.

El monasterio dependió de la Abadía de las Huelgas de Burgos hasta la bula de Pío IX en 1873, fecha en la que quedó sometida a la jurisdicción del prelado de la diócesis riojana de Calahorra-La Calzada.

La iglesia del monasterio obra clasicista de los arquitectos Matías de Asteazu y Pedro de la Mata, consta de una sola nave con forma de cruz latina, dividida en capillas por los contrafuertes laterales en donde se sitúan dos retablos, a la izquierda dedicado a San Esteban, primer mártir cristiano y a la derecha a Pentecostés, la venida del Espíritu Santo.

En la capilla mayor se encuentra una magnifica muestra del barroco riojano, un retablo datado a mediados del siglo XVIII, realizado en madera policromada y dorada, el conjunto está formado por dos pisos y tres calles separadas por columnas toscanas. En la hornacina central se sitúa la imagen de Nuestra Señora de la Anunciación y a su lado las tallas de San Benito abad fundador del monacato en occidente y su hermana Santa Escolástica en la izquierda y San Bernardouno de los mayores impulsores de la reforma cisterciense y su hermana Santa Humbelina a la derecha. Sobre todos ellos y coronando el retablo una escultura del Padre Eterno.

El sepulcro en alabastro del fundador, Don Pedro Manso de Zúñiga y sus dos sobrinos, también obispos, constituye uno de los elementos artísticos más interesantes de la iglesia. Situado a la derecha del retablo mayor nos muestra las esculturas yacentes de los tres obispos ricamente labradas y acompañadas de su correspondientes escudos heráldicos.

El coro bajo situado a los pies de la iglesia ha servido de cementerio hasta 1960, donde reposan más de 200 monjas. Anexo a la iglesia está el claustro del siglo XVII destacando por su austeridad, en línea con la espiritualidad cisterciense.

Todo el monasterio fue restaurado en el año 1979 a cargo de la comunidad cisterciense. El monasterio dispone de un albergue gratuito para peregrinos situado en la antigua Casa del Capellán, edificio del siglo XVIII restaurado y acondicionado para compostelanos.

Desde su fundación está habitado por una comunidad de monjas cistercienses que asumiendo el compromiso de la Orden del Cister, vinculan su vida a una comunidad y a un monasterio, repartiendo su vida entre el oficio divino y el trabajo manual con la elaboración de exquisita repostería siendo los “borrachuelos” su especialidad y la decoración de porcelana.

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